
La impresión por serigrafía en capas gruesas falla silenciosamente en la planta de producción. Se forman agujeros en la superficie, y además, la capa inferior no se cura adecuadamente, incluso cuando la lámpara está encendida y la velocidad de impresión parece correcta. El problema es puramente físico: la luz de espectro amplio convencional no puede penetrar las capas densas de pigmento y gel para lograr una curación completa en toda la capa.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
La curación en capas gruesas depende de la capacidad de los fotones para penetrar en dichas capas, así como de la densidad de energía que se entrega. Adaptamos el espectro de luz emitido por la lámpara para que utilice longitudes de onda que penetren profundamente en las capas de pigmento, como 365 nm y 385 nm. De esta manera, los fotoiniciadores presentes en las fórmulas de tinta pueden absorber la luz de manera eficiente. La intensidad de irradiación en la superficie del sustrato debe superar los 1,5 W/cm². El sistema también logra mantener una densidad de energía de 800–1200 mJ/cm² incluso en capas muy gruesas. Un reflector recubierto con material dicróico de alta reflectancia ayuda a concentrar la luz hacia abajo. Además, la ventana de cuarzo y el diseño libre de ozono aseguran que el haz de luz permanezca estable y limpio.
Por qué funciona en la práctica
En trabajos de gran formato con tintas espesas, es necesario que la capa inferior se cure primero, y luego la superficie. Nuestro sistema de luz ultravioleta profunda llega primero a la capa inferior, iniciando el proceso de cross-linking antes de que la capa superior bloquee completamente la transmisión de la luz. El resultado es una curación uniforme desde la capa inferior hasta la superficie: sin pegajosidad residual, sin agujeros y sin migraciones posteriores a la curación. Se obtiene una curación consistente incluso a altas velocidades de impresión, con menos rechazos y un rendimiento predecible de la lámpara durante más de 5,000 horas, gracias a la disminución controlada de la potencia emitida por la lámpara.
Aquí está lo que ya saben: para que la luz ultravioleta profunda penetre en las capas gruesas, es necesario un alineamiento óptico preciso y una posición correcta de la lámpara. Coloque la lámpara a la distancia focal adecuada, según lo requieran su reflector y el grosor del sustrato. De lo contrario, la intensidad de irradiación disminuirá y la capa inferior no se curará adecuadamente. Verifique la densidad de energía con un radiómetro calibrado, y no por intuición.
Y recuerde: los fillers en grandes cantidades presentes en las tintas espesas absorben la luz ultravioleta. Ajuste el espectro de la lámpara de acuerdo con los fotoiniciadores utilizados, y asegúrese de que la ventana de cuarzo esté libre de restos de tinta, para que la luz llegue donde sea necesaria.