
Alejándonos del mercurio: una forma mejor de utilizar la curado por UV
Seamos honestos: los sistemas antiguos que utilizan vapor de mercurio, que todos hemos usado durante años, son una verdadera molestia. Entre el problema de cómo deshacernos de los residuos tóxicos y el miedo constante a que haya fugas, representan más problemas de los que valen.
Decidimos dejar de arreglar esos equipos antiguos y diseñar lámparas desde cero. Sin tonterías corporativas; simplemente queríamos algo que durara más tiempo y que no requiriera el uso de trajes especiales para manejarlo cuando se daña.
Los materiales utilizados realmente importan
Eliminamos los rellenos tóxicos. En su lugar, utilizamos envoltorios de cuarzo de alta calidad y emisores sin mercurio.
¿Por qué? Porque cuando una lámpara falla —y al final, todas lo hacen—, no queremos preocuparnos por posibles fugas químicas en la planta de producción. Elegimos materiales que puedan soportar ciclos de curado a altas temperaturas sin deteriorarse. El objetivo es simple: poner fin al ciclo interminable de tener que reemplazar las lámparas cada pocas semanas.
Creando productos que realmente duren
Una lámpara solo es tan resistente como su parte más débil. Por lo general, esa es la unión entre los electrodos.
Fortalecimos esa área e ajustamos el llenado de gas para que las lámparas no se agoten prematuramente. Esto significa que podrás mantener tu línea de producción en funcionamiento por más tiempo antes de tener que pensar en reemplazarlas. Además, la intensidad de luz UV permanece constante desde un extremo hasta el otro del tubo. Ya no habrá “zonas frías” que causen áreas sin curarse.
El aspecto práctico de la sustitución
No necesitas desmontar toda la estructura del transportador. Estas lámparas son reemplazables directamente. Se adaptan al mismo espacio que ya utilizas, por lo que el proceso de sustitución es sencillo.
Pero hay algo en lo que debes tener cuidado. Dado que utilizamos materiales más resistentes, estas lámparas funcionan a temperaturas ligeramente más altas que las lámparas antiguas de baja presión. Revisa tus ventiladores de refrigeración. Si el flujo de aire está obstruido, no importa cuán buenos sean los materiales: destruirás la lámpara y acortarás su vida útil.
Además, asegúrate de que tu fuente de alimentación sea estable. Las fluctuaciones de voltaje pueden dañar el cuarzo y arruinar todo. Mantén la alimentación estable y el aire en movimiento, y todo funcionará bien.